Son nuestros guías y nos acompañan un grupo de entre cinco u ocho, junto con sus dromedarios (mulas en el Atlas). Se encargan de la logística del retiro: la ruta, el transporte de pertenencias, el montaje y desmontaje del campamento en cada parada, la preparación y el transporte de alimentos, etc. Su generosidad, su ritmo lento, su compañía, sus manjares, su música… forman parte de la magia de esta experiencia.