Ama la naturaleza y cuida con mimo sus plantas a diario. Le encanta pintar sin pretensiones. Su salud le invitó a “atravesar su propio desierto” y las plantas le curaron. Desde entonces acompaña a personas en ceremonias rituales con plantas sagradas. En este viaje, la encontrarás sosteniendo con serenidad y una sonrisa cuanto acontezca en las personas participantes. Lola tiene el poder de convertir el dolor en luz.