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Si el líder no es capaz de dirigir conscientemente su propia respiración, ¿Cómo espera poder ganarse la confianza del grupo para dirigirlos hacia la inspiración?

Con Ardaas Singh he aprendido a sostenerme sin pensar, solo actuando... He profundizado en el  potencial de la respiración consciente. Va a participar como formador en la capacitación en Liderazgo y Gestión de Equipos que realizaremos entre enero y junio de 2016. Aquí te dejo su post reflexionando acerca del liderazgo y la respiración. Que lo disfrutes!

 

ardas singh

"Si el líder no es capaz de dirigir conscientemente su propia respiración, ¿Cómo espera poder ganarse la
confianza del grupo para dirigirlos hacia la inspiración?" Ardaas Singh


Cuando entramos en una oficina o cualquier otro espacio de trabajo,
hay algo acerca de las personas trabajando ahí que nos indica cuál es el
lugar de cada una. Están los trabajadores, los encargados, los jefes, los
directores y los dueños de la empresa.



Sin necesidad de que lleven ningún uniforme, cada uno de estos
puestos se puede identificar simplemente mirando al individuo. La
posición del cuerpo, la mirada, la determinación al moverse,… todo esto
son características que delatan quién esta en la cima de la pirámide, y
quién está al fondo.

De entre cualquiera de estos niveles destaca una clase de persona, el
líder. El líder es aquel en quién los otros confían. Aquel al que se acude
cuando hay algún problema por resolver y nadie quiere tomar la
responsabilidad de llevar las riendas. Aquel que está dispuesto a tomar
caminos inesperados para obtener el resultado deseado.

En situaciones ideales, en una empresa u organización llevada con
consciencia, los líderes son aquellos que van ascendiendo los escalones de
responsabilidad hacia encargados, jefes y finalmente directores. A pesar
de que el comportamiento y la actitud del líder es muy diferente a la del
simple jefe. Es la diferencia entre conseguir que los trabajadores a su
cargo sigan órdenes por obligación o se dejen guiar por un ejemplo de
inspiración y ganas de superación. Entonces, ¿Cuáles son la cualidades de
un líder?

Primero de todo un líder debe inspirar confianza. Sin ella nadie le
seguiría, por lo que debe ser lo suficiente real y auténtico como para
sentir que se puede contar con él. Una vez tiene la confianza debe guiar.
Esto implica ir por delante hacia terrenos a menudo desconocidos,
combinando a la vez cualidades de explorador y de guía. No puede ser
únicamente un explorador aislado y solitario, sino que debe mantenerse
solidario con el grupo y siempre consciente del objetivo a alcanzar.
Cuando nos encontramos con una persona así, podemos verlo en su
cuerpo. Está en su postura, en su forma de moverse y en su respiración.
Hoy en día existen ya muchas investigaciones demostrando las
correspondencias entre cuerpo, mente y emociones. Se ha descubierto
que con un pequeño cambio en cualquiera de estos niveles se afecta a
todos los otros. Y que el enlace más directo y dinámico entre esos tres
aspectos es la respiración. Este concepto es de lo más interesante ya que
quiere decir que a través de cambios en nuestra respiración, y de nuestra
postura, podemos ayudar a crear en nosotros todas esas cualidades
físicas, psíquicas y emocionales que tiene un líder.

Desde años, por ejemplo, se sabe en psicología que cuando uno está
entrando en una reacción emocional indeseada o en un patrón de
pensamiento negativo, esto se puede neutralizar a través de varias
respiraciones profundas.

El yoga lleva estudiando esta dinámica entre respiración, postura,
pensamiento y emoción durante miles de años. A través de la sabiduría
acumulada de tantas generaciones, se ha generado una ciencia profunda
que estudia las múltiples maneras en las que cambiando nuestra
respiración de forma consciente se puede producir a voluntad un cambio
en todos nuestros otros aspectos del ser.

En esas enseñanzas se dice que vivimos como respiramos. Por
desgracia, la mayoría de la gente respira corta, rápida, inconsciente y
superficial. Y así es como vivimos, una vida corta, siempre corriendo, con
una gran inconsciencia y sintiendo una falta de profundidad en nuestras
relaciones y en nuestros proyectos de vida.

Ser un líder implica cambiar todo esto y comenzar a respirar/vivir
más largo, lento, profundo y consciente. A través del enlace entre el
grupo y el líder, al cambiar el líder su respiración en alguno de estos
parámetros, esto tiene un impacto directo sobre el grupo que se deja
llevar.

De esta manera, si una de las cualidades del líder es tener el coraje
de adentrarse en lo desconocido, no puede seguir respirando como
siempre. Después de todo, si el líder no es capaz de dirigir
conscientemente su propia respiración, ¿Cómo espera poder ganarse la
confianza del grupo para dirigirlos hacia la inspiración?

La confianza del grupo, imprescindible para el líder, es un sentimiento
irracional que surge desde el corazón. La duda, sin embargo, surge de la
mente al analizar y evaluar. Si el líder desea ganarse la confianza de su
grupo, debe apelar al corazón. Y eso sólo lo puede conseguir estando él
mismo en el corazón.

Y aquí está la paradoja. Aún cuando se pide del líder que encabece y
dirija — definición de diccionario —, no se puede en-cabezar sin dejar un
poco a un lado la cabeza y dejar que reine el corazón. Y en nosotros, no
hay nada más cerca del corazón que nuestra propia respiración.
Inhala… y exhala.

Ardaas Singh. Diciembre de 2016

 



 

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