
Liderar y ocupar lugares de responsabilidad en organizaciones, requiere de ciertas habilidades, recursos y talento para gestionar con éxito las situaciones complicadas que aparecen.
A menudo, en el desarrollo de la actividad profesional, el ritmo frenético y el estrés, generan desgaste y fatiga. En estos momentos es cuando perdemos lucidez y el gris, el rojo y el negro, amenazan en convertirse en los filtros de nuestra realidad.
Por otra parte, cuando nos encontramos ante un nuevo reto, aparecen miedos, dudas e inseguridades que, probablemente, supimos gestionar en su momento, pero ante un nuevo desafío acechan de nuevo.
En otros casos, la dificultad está en compaginar el día a día profesional con una situación personal compleja que nos impide mantenernos enfocados en la tarea.
Para hacer frente a todas estas situaciones, el primer paso es encontrar el espacio para hacer una pausa y atender a aquello que nos está ocupando y desenfocando profesionalmente. Un ejercicio que, en sí mismo, ya supone un gran reto.
Si conseguimos generar este espacio, puede que los recursos aparezcan y nos den pistas sobre cómo resolver la situación.
También es posible que, al situarnos en un lugar nuevo y desconocido, nos encontremos sin recursos. En estos momentos es donde la figura del coach, puede ayudarte a adquirir nuevos recursos o a reconectar con los existentes.
Te voy a acompañar a encontrar tiempo para la reflexión y el autoconocimiento y utilizarlo como herramienta para un desarrollo profesional exitoso.
Nos encontramos, cada vez más, con organizaciones conscientes de la necesidad de disponer de profesionales “despiertos” y enfocados, que optan por contratar nuestros servicios de coaching como parte de la formación y reciclaje de nuestros ejecutivos.
¿Cuál es la función de un proceso de coaching, tal y como te lo propongo?
- Aprender a incluir las pausas como elemento regenerador y energetizador.
- Tomar consciencia de patrones y hábitos poco útiles.
- Conectar con recursos existentes o nuevos.
- Elevar el nivel de consciencia y autorresponsabilidad con el objetivo de ejercer el liderazgo de una forma útil y sana.
- Resolver una crisis originada por un conflicto o un reto profesional.
- Aprender a dar espacio a situaciones del ámbito personal para evitar que invadan la parcela profesional.